Desratización
La desratización en el exterior se procederá a la instalación, manutención y control de las estaciones fijas de cebado procurando que funcionen como una verdadera barrera de protección, para lo cual se deberá renovar periódicamente los cebos paranínficos o de otro tipo en caso de que haga falta (por ejemplo un cebo líquido en época estival).
También se realizará el control en los alrededores de las posibles madrigueras existentes, para evitar la reproducción de la plaga.
En el interior se hará el monitoreo con estaciones de control. En caso de detectarse alguna alerta se llevará a cabo una estrategia de control localizado.
Estos tratamientos se llevarán a cabo con rodenticidas de última generación, en un sistema de solventes y coadyuvantes no acuosos que garantizan la perfecta estabilidad del principio activo y de palatabilidad de cebo con ellos preparados.
Son anticoagulantes que actúan por ingestión impidiendo la coagulación de la sangre, es decir, obran provocando daños a los vasos capilares, produciendo hemorragias internas. No causan evidencias que permitan a los roedores relacionar su ingestión con los síntomas que padecen, sin alarma alguna que pueda alertar a la población que se desea controlar y evitar su dispersión.
Esta fórmula combinada parcialmente desplaza sin duda a los rodenticidas anticoagulantes convencionales y acumulativos.
Con este tratamiento se obtiene la ventaja de una rápida aceptación y resultados efectivos para el control de roedores en diferentes tipos de medios.

